domingo, 1 de abril de 2012

Valoración de la Huelga General

Una vez ha pasado la jornada de huelga del día 29 de Marzo y unos días de descanso que nos hemos tomado para recuperarnos del esfuerzo realizado, desde el colectivo de la UJCE y el Partido Comunista de Madrid - Barajas hemos realizado una pequeña valoración de la convocatoria, de lo que esta supone y de lo que el futuro nos depara.

En primer lugar, cabe destacar que la huelga fue un éxito; desde Comisiones Obreras cifraban el seguimiento en cerca de un 74 % de los trabajadores, porcentaje que se veía reducido por las cifras de sectores como Comercio y Hostelería, con un seguimiento del 10 %, y aumentado por las cifras de sectores como el automovilístico (donde el paro ha superado el 70 % y no ha funcionado prácticamente ninguna de las fábricas en territorio español), el del Metal (con un seguimiento de cerca del 97%) o el de Infraestructuras y Construcción (donde el porcentaje de trabajadores que secundaron el paro alcanzó el 95%). Unas cifras sin duda significativas, ya que los mayores paros se registraron en sectores puramente proletarios, y fueron los pequeñoburgueses quienes hicieron descender las cifras absolutas de seguimiento de la convocatoria. Cabe destacar que en cuanto a gasto eléctrico se alcanzaron niveles propios de un domingo, con caídas drásticas del consumo a pesar de las múltiples estratagemas del gobierno del Partido Popular que mantuvo encendidas las redes de alumbrado público en gran cantidad de los municipios bajo su control para tergiversar así las cifras y presentar la huelga como un fracaso.

Es necesario también llamar la atención sobre la gran cantidad de trabajadores y trabajadoras que secundaron la huelga, a pesar del brutal abaratamiento del despido que la Reforma Laboral supone, poniendo en riesgo su trabajo y dando un ejemplo de entereza y valentía frente a quienes prefirieron ganar el pan de un día sembrando hambre para el mañana. Frente a los esquiroles y a quienes, en su ceguera, se muestran partidarios de una reforma de la cuales son las principales víctimas, decenas de miles de trabajadores y trabajadoras decidieron dar un puñetazo sobre la mesa del "diálogo social" y gritar BASTA con una voz fuerte y unida. Todo ello en un ambiente cada vez más enrarecido, donde dos de los tres agentes sociales (patronal y Gobierno) han puesto en duda en reiteradas ocasiones el derecho a la huelga, prácticamente el único medio de defensa que el "Estado del Bienestar" neoliberal concede a la clase trabajadora; nosotros y nosotras creemos que, frente a esta actitud a todas luces autoritaria y dictatorial, la respuesta de la clase trabajadora fue segura y casi unánime, haciendo uso de un derecho constitucional para combatir los ataques frontales de la burguesía (representada en la actualidad por el gobierno del Partido Popular) contra todo el sistema de bienestar social que se ha conseguido con sangre, sudor y lágrimas durante muchos años, y que ahora quieren desmontar con el pretexto de la crisis y el control del déficit. Y estamos seguros de que habría sido aún más potente de no ser por la llamada "doctrina del shock" que los medios de manipulación de masas y las autoridades al servicio de los poderes económicos han puesto en marcha, generando un miedo subyacente en la conciencia de la clase trabajadora: al paro, al déficit, al despido... Un miedo que en un plazo corto medio quizá sirva para contener la dialéctica de clases, pero que terminará por explotar en las manos de quienes juegan con la vida y futuro de miles de personas; el aumento de la conflictividad social es palpable, y las constantes medidas dictadas por la Europa de los capitales y los mercados no hacen sino ahondar las ya de por si importantes diferencias sociales y económicas entre una clase rica que cada vez es más rica y una clase pobre que cada vez es más pobre. En que puede desembocar esta situación será cuestión de la madurez política de la clase trabajadora y de su organización, pero la posibilidad de una revuelta social se hace más pausible a pasos agigantados.

En segundo lugar, destacar nuestra más solemne condena al prácticamente Estado de sitio que vivió España el día 29 de Marzo, con miles de policías en las calles realizando detenciones en muchas ocasiones de dudosa legalidad y actuando con dureza en otras muchas; todo ello sazonado con la presencia de la caballería, al más puro estilo "represión franquista". Si el Partido Popular quiso tributar un homenaje a su fundador y ministro de Franco, Manuel Fraga Iribarne, recientemente fallecido, y rememorar su tristemente célebre actuación, como Ministro de la Gobernación, en Vitoria, desde luego se han lucido. En total, la huelga general ha dejado más de 170 detenidos y 100 heridos, algunos de los cuales son grandes camaradas y militantes de la UJCE, el PCE o CCOO, de manera que aprovechamos para enviarles nuestro más firme apoyo y todo nuestro cariño; no podemos olvidar que si ayer fueron ellos los y las golpeados y golpeadas, mañana podríamos ser nosotros y nosotras. También quisieramos destacar la "doble vara de medir" que ha empleado el Gobierno en esta huelga, con un tratamiento claramente desigual respecto de las partes afectadas; de un lado, individuos como el hostelero que agredió salvaje y premeditadamente con un cuchillo a una sindicalista en Cantabria o el hombre que se presentó en la sede de CCOO de León con un hacha y un cuchillo afirmando que "iba a salvar España" están ya en libertad, mientras que muchos y muchas camaradas que participaban en una actividad legal como es la de los piquetes informativos siguen aún en prisión o privados de libertad en espera de saber que se le antojará a las autoridades hacer con ellos. Desde aquí, nuestro más profundo repudio a esta actitud desigual, despótica y arbitraria, y nuestra más sentida condena a aquellos miembros de las llamadas Fuerzas del orden y la ley que en lugar de apoyar y secundar la convocatoria, como trabajadores y trabajadoras que son, aprovecharon la ocasión para dar rienda suelta a sus impulsos más bajos.

Y en tercer lugar, destacar la enorme movilización que siguió a la jornada de huelga general. En nuestra opinión, supuso una importante muestra del hartazgo que la clase trabajadora tiene de "apretarse el cinturón" y "realizar sacrificios" para pagar una crisis de la cual, como es bien sabido, son los únicos y las únicas no culpables; consideramos que es reseñable el hecho de que muchos y muchas de los trabajadores y trabajadoras que acudieron a las manifestaciones no hicieran huelga, pero sin embargo si acudieran a las multitudinarias convocatorias de protesta contra la reforma laboral del gobierno de Rajoy, que como bien ha dicho el camarada José Luis Centella, secretario general del Partido Comunista, es causante de los cien días de gobierno más antisociales de los últimos treinta y cinco años. Realmente, fueron estas movilizaciones, y no el paro en si, el termómetro que permitió medir el descontento popular con las medidas de recorte draconiano de Rajoy, avaladas por Merkel, Sarkozy e instituciones de talante tan "democrático" como el BCE o el FMI; un descontento que, como el paro, ha avanzado inexorablemente desde las elecciones del 20N, acentuando aún más la espiral de decadencia iniciada por el segundo gobierno de Zapatero. A pesar de todo, en un país donde uno de cada cuatro parados tiene estudios superiores, donde el salario mínimo es de 641 € (frente a los más de mil de Grecia o Italia), donde el paro es de más del 20% de la población activa, llegando a cifras brutales de más del 50% en el caso de la juventud, la burguesía y sus esbirros políticos solo pueden dar gracias porque las manifestaciones y movilizaciones acaecidas el día 29 de Marzo se quedaran en eso. Desde luego, nosotros y nosotras consideramos inaceptables y vergonzosos estos datos y, para desgracia de los partidos de la plutocracia (PP y PSOE, que llevan turnándose en el gobierno al más puro estilo canovista cerca de veinte años), cada vez son más los ciudadanos y ciudadanas que están de acuerdo; quienes afirman que la posibilidad de un cambio real en España (más allá de la alternancia de siglas a la que nos tienen ya acostumbrados) es lejano o utópico, quizá deberían ir pensándolo dos veces antes de seguir realizando sus profecías "nostradámicas": las gigantescas manifestaciones del día 29 de Marzo, y lo ocurrido tras ellas (que supone un válvula de escape del descontento social, pero que rápidamente se ha tildado de "vandalismo") son solo un anticipo de lo que puede suceder si continúan las políticas de recortes y antisociales. El que avisa no es traidor...

Para resumir, desde el colectivo de la UJCE y la Agrupación del Partido Comunista de Madrid - Barajas, consideramos que hoy más que nunca se hace cierta la disyuntiva con que el gran revolucionario comunista Ernesto Ché Guevara nos iluminó hace tiempo: "si luchas, puedes perder; si no luchas, estás perdido". Y es que nosotros y nosotras, la clase trabajadora, preferimos morir de pie antes que vivir siempre de rodillas; porque hoy más que nunca, nos toca luchar.

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