lunes, 14 de febrero de 2011

Distrito de Barajas



La configuración de la trama urbana de los cinco barrios que componen el distrito de Barajas está marcada por una ruptura de la misma como consecuencia de las distintas autovías de gran tráfico de vehículos que rompen bruscamente la interrelación de personas fluida y segura entre los diferentes barrios. Esto hace que la comunicación entre ellos no sea como la de otros distritos donde no se ven atravesados por grandes carreteras de tráfico rodado.

Por esta circunstancia en Barajas se tendría que tener en cuenta varias cuestiones:

* Deberían tenerse en cuenta la creación de una línea de autobús de circunvalación interna, que conectara los cinco barrios y las dos estaciones de las líneas de Metro 5 y 8, hasta que las mismas se conecten entre si.

* Dotaciones culturales, para jóvenes y mayores en cada uno de los barrios, e igualmente una comunicación de carril bici, que recorra los cinco barrios del Distrito.

El proyecto de transformación de la vieja vía del ferrocarril de la gasolina, denominada por deseo de los vecinos y el Ayuntamiento como Vía Verde, se encuentra aún pendiente de un acuerdo entre RENFE y Ayuntamiento, obra que está sin finalizar en superficie y pendiente de poder realizar los aparcamientos para residentes en el subsuelo, tanto para poder descargar de coches las colmadas calles, y así mismo poder desarrollar el Plan de Movilidad previsto a la espera de que se consuma el acuerdo entre el Ayuntamiento y RENFE pendiente desde el año 2005.

El acuerdo plenario en el Congreso de los Diputados de 16 de marzo de 2010 para conveniar con CC.AA. y Entes Locales el marco por el cual el Ministerio de Fomento, a través de Adif pondría a disposición de este programa los terrenos fuera de uso ferroviario, desatascaría y daría solución a tres problemas pendientes en todo el barrio como, la obra en superficie de la Vía Verde de la Gasolina, los aparcamientos para residentes, y el Plan de Movilidad pendiente desde hace más de 4 años.

Los depósitos de queroseno a cielo abierto con sus 70.000.000 de litros son una grave amenaza para la población más próxima (de 80 a 90 metros de las viviendas) y para las instalaciones del propio aeropuerto Terminales 1, 2 y 3 de pasajeros y trabajadores del mismo.

Esta infraestructura ya ha padecido dos atentados terroristas, (07/01/1997) y otro el (31/12/2006). Otro hecho grave fue que se detectaron fugas en el subsuelo de 90.000 litros de queroseno en las obras del Metro (12/04/1999), saliendo agua mezclada con queroseno por la pared de la depresión de 20 metros entre esos depósitos y el suelo.

Desde hace varios años los vecinos vienen demandando la retirada de esta peligrosa instalación y el 13 de enero de 2000 se presentó al Pleno de la Junta Municipal del Distrito de Barajas, por parte de los grupos de la oposición, una Moción que proponía la retirada de los depósitos de CLH. Moción que no prosperó por la abstención del grupo Municipal del P.P. en el Gobierno.

El Ministerio de Fomento anuncio el 6 de enero de 2007 el desmantelamiento de los tanques de combustible del aeropuerto de Madrid-Barajas dando un plazo de 4 años para su desaparición, mediante un acuerdo entre AENA y CLH . 2007. Vencido el plazo, los peligrosos depósitos siguen ahí, y los vecinos desconocemos el proyecto, el presupuesto actualizado y la fecha del comienzo de dicha obra.

Las cesiones de suelo que el Ayuntamiento de Madrid ha venido haciendo a las sucesivas ampliaciones del aeropuerto, deberían ser compensadas con la cesión de los terrenos que actualmente ocupan los depósitos de queroseno al municipio, compensando de esta forma el déficit de suelo municipal para acometer los equipamientos sociales que vienen demandando desde hace años los vecinos de Barajas.

Medidas de protección ambiental:

El distrito de Barajas está especialmente castigado en el aspecto ambiental, sonoro, lumínico y atmosférico por su proximidad al vecino aeropuerto que lleva su nombre. En la falta de ventilación inciden, la depresión de Paracuellos del Jarama, que actúa de muro de contención, la frecuencia de un 48% de vientos en calma al año, los fenómenos de inversión climática, las nieblas y las altas temperaturas en verano.

El Ayuntamiento debería acometer un plan de reducción de la velocidad y asfaltado antirruido en las vías de tráfico de su competencia, y de exigir a las diferentes administraciones iguales medidas en aquellas zonas donde se hayan próximas viviendas residenciales.

Los vecinos siempre hemos venido denunciando el impacto ambiental acústico y atmosférico que provocan los sistemas mecanizados de limpieza, que si bien deben de ser rentables para las empresas concesionarias, el Ayuntamiento debería plantearse modificar el sistema para no castigar a los ciudadanos.

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